Fernando de la Hoz Elices: Cascos retira el árbol
http://www.lne.es/opinion/2012/02/15/cascos-retira-arbol/1199188.html
miércoles, 15 de febrero de 2012
Cascos retira el árbol
http://www.lne.es/opinion/2012/02/15/cascos-retira-arbol/1199188.html
FERNANDO DE LA HOZ ELICES Un vídeo de origen hindú presenta la reacción de quienes son afectados por un obstáculo que encuentran en la carretera: se trata de un árbol atravesado que corta el paso a los vehículos que circulan por ella. Unos se limitan a esperar a que eliminen el obstáculo, otros discuten sobre las razones de la caída del árbol, hay quienes buscan culpables y otros analizan las consecuencias de los daños ocasionados. De un autobús con niños que van a la escuela y que se ve afectado en el atasco, se baja un niño y empuja con todas sus fuerzas para separar el árbol, sin percatarse de sus limitadas fuerzas, ni dejarse afectar por la lluvia que en ese momento caía. Con esta actitud, el niño consiguió que todos los observadores y afectados en el atasco se apresuraran a ayudarlo y consiguieran mover el árbol y desalojar la carretera.
Este niño no hizo más que creer en sí mismo y asumió el liderazgo, porque tenía clara la meta a alcanzar: tenía que llegar al colegio, es decir, se hizo más grande que el problema y lo resolvió.
El señor Cascos, como presidente del Gobierno asturiano, ha visto un obstáculo en el camino de sus proyectos para Asturias. No le ha dado más tiempo que a darse cuenta de que era un árbol, y no ha dudado en bajarse de su autobús de presidente y moverlo. Ni siquiera ha medido sus repercusiones y fuerza. Tampoco ha pensado en la posible lesión que le puede producir en su columna vertebral al empujar y mojarse con la lluvia. Pero ha conseguido dejar el camino libre para que Asturias consiga caminar en la senda de la prosperidad y del buen hacer, eliminando todos los obstáculos que le impiden conseguirlo.
Ha podido nuestro presidente -y no lo ha hecho-, mantenerse en el poder toda la legislatura, malgastando su tiempo y recursos en situaciones de poco calado y en conflictos poco irrelevantes. Pero el señor Cascos es de mente grande y, por lo tanto, no se ha permitido malgastar energías y perder el sentido de las prioridades. Ha demostrado su madurez política dejando de lado situaciones que podía haberlas confrontado. En definitiva, ha creído más en sus posibilidades que en los nuevos desafíos a los que se enfrenta con las elecciones convocadas.
Le supongo conocedor al señor Cascos del libro de Sun Tzu «El arte de la guerra», al que deberían recurrir los políticos para uso de sus propias estrategias y saber que en la guerra como en política, no existen reglas fijas; éstas se establecen de acuerdo con las circunstancias.
A los asturianos les ha dejado el camino sin obstáculos para que puedan ir hacia el progreso y bienestar que deseen; pero, eso sí, les ha dejado puestas las señales de peligro en las curvas. Son ahora los ciudadanos quienes tienen que valorar lo que ha hecho, y además entenderlo; pero, eso sí, para ello tiene que contarlo mejor, para que se conozca que ha sido más grande que el obstáculo que le han puesto en el camino.
Publicado en La Nueva España dia 15-2-2012- Opinión
Cascos retira el árbol
Los asturianos tienen ocasión de valorar en las urna,s el 25 de marzo, la labor del actual Gobierno regional
Este niño no hizo más que creer en sí mismo y asumió el liderazgo, porque tenía clara la meta a alcanzar: tenía que llegar al colegio, es decir, se hizo más grande que el problema y lo resolvió.
El señor Cascos, como presidente del Gobierno asturiano, ha visto un obstáculo en el camino de sus proyectos para Asturias. No le ha dado más tiempo que a darse cuenta de que era un árbol, y no ha dudado en bajarse de su autobús de presidente y moverlo. Ni siquiera ha medido sus repercusiones y fuerza. Tampoco ha pensado en la posible lesión que le puede producir en su columna vertebral al empujar y mojarse con la lluvia. Pero ha conseguido dejar el camino libre para que Asturias consiga caminar en la senda de la prosperidad y del buen hacer, eliminando todos los obstáculos que le impiden conseguirlo.
Ha podido nuestro presidente -y no lo ha hecho-, mantenerse en el poder toda la legislatura, malgastando su tiempo y recursos en situaciones de poco calado y en conflictos poco irrelevantes. Pero el señor Cascos es de mente grande y, por lo tanto, no se ha permitido malgastar energías y perder el sentido de las prioridades. Ha demostrado su madurez política dejando de lado situaciones que podía haberlas confrontado. En definitiva, ha creído más en sus posibilidades que en los nuevos desafíos a los que se enfrenta con las elecciones convocadas.
Le supongo conocedor al señor Cascos del libro de Sun Tzu «El arte de la guerra», al que deberían recurrir los políticos para uso de sus propias estrategias y saber que en la guerra como en política, no existen reglas fijas; éstas se establecen de acuerdo con las circunstancias.
A los asturianos les ha dejado el camino sin obstáculos para que puedan ir hacia el progreso y bienestar que deseen; pero, eso sí, les ha dejado puestas las señales de peligro en las curvas. Son ahora los ciudadanos quienes tienen que valorar lo que ha hecho, y además entenderlo; pero, eso sí, para ello tiene que contarlo mejor, para que se conozca que ha sido más grande que el obstáculo que le han puesto en el camino.
viernes, 3 de febrero de 2012
NUEVO EXODO
http://www.lne.es/gijon/2012/02/03/nuevo-exodo/1193574.html
FERNANDO DE LA HOZ ELICES Gozaban entonces los jóvenes de una libertad extraordinaria, unos recursos y apoyos sin límites para aprender. Alcanzaban a través de sus viajes un mundo sin fronteras conquistado con sus esfuerzos e intercambios culturales, con lo que hacían realidad sus sueños. Les esperaba en el mundo que se les abría un abanico de esperanzas labrado con el deseo de saber más y aprender. Podían elegir entre quedarse en su cielo alcanzado o volver a su país, dependiendo de donde establecieran sus objetivos, tras realizar el Erasmus, un máster, o cualquier otro soporte de aprendizaje. El mundo entero les sonreía y se les abría para ellos. Eran nuestros jóvenes, que buscaban capacitarse con intercambios culturales y adaptarse a unas exigencias del saber global. Se desplazaban ilusionados porque su ambición cultural se alienaba y su esperanza de mejor vida estaba asegurada, fuera cual fuera el destino inmediato, regresaran o no a su país de origen.
Toda su carga para el viaje era una enorme mochila sin huecos libres en el interior y a lo sumo complementada con un portátil colgado al hombro y colgada también, a estilo de medalla con cadena, una pequeña bolsa con unos billetes de la divisa del país receptor y una tarjeta de crédito con límite de cargo previamente establecido. Si les iba bien, podían quedarse, pero no era su fin. Pronto regresarían a su país donde se les abrirían todas las puertas para introducir a través de ellas sus experiencias y conocimientos adquiridos en su país adoptivo.
Pero algo ha cambiado en muy poco tiempo. Nuestros jóvenes ya no se marchan en grupo, sino uno a uno. Una cadena de acontecimientos en nuestra sociedad les ha dejado sin la posibilidad de encontrar trabajo en su patria. Estuvieron allí, en aquel país del recuerdo hace unos años, y quizá dejaron algún vínculo que les informa de que pueden encontrar algún trabajo con el que abrirse paso en su nueva etapa. No ganarán mucho, eso es seguro, pero podrán supervivir con cierta facilidad. Al fin y al cabo, aquí en su país no hay trabajo.
Buscan vuelos baratos y se van sin celebración alguna. Es como un manantial constante de savia que se desperdicia del acuífero de nuestro país y corre por un cauce que la lleva a países donde será mejor aprovechada. Nadie no afectado directamente por esta evacuación lenta aprecia esta emigración, ni siquiera los gobernantes que incluso hablan de leyendas urbanas tratando de minorar el efecto devastador de la huida del talento joven.
Con ellos también se van otras esperanzas, las de sus padres y la de toda una sociedad que ve cómo sus jóvenes han perdido lo mejor de su vida aprendiendo ¿y para qué?
Dejan atrás una sociedad gobernada sin principios, sin ética ni moral, preocupada y ocupada exclusivamente de su beneficio partidista, individual y de sus allegados, habiendo sido capaces de anteponer sus intereses a los de sus compatriotas y Patria, permitiendo ahora, incluso obligando con su desacertado obrar, a que se consolide la evacuación del mejor patrimonio que tiene un país que es el talento de sus mejores y más preparados jóvenes. A esta sociedad siempre la quedará la carga de no haber puesto a tiempo remedio a esta sangría intelectual.
Y mientras tanto, quienes trabajan, continúan exigiendo mejoras para sus grupos privilegiados que conservan una ocupación, sin querer renunciar a un bienestar social injusto, dado que el reparto del trabajo no es equitativo.
Una sociedad que permite el éxodo de su mejor activo sin poner remedio ante la pasividad de quienes están obligados a corregir y generar ilusión a estos jóvenes, me da la impresión que pronto tendrá que arrepentirse de esta inanición. No es aún excesivamente tarde para que la sociedad civil reaccione y exija acuerdos de gobierno para que todos juntos busquen la solución a este desvanecimiento de la inteligencia. Islandia lo ha conseguido.
Nuevo éxodo
Evocación de la época en que era un privilegio para los jóvenes salir al extranjero
Toda su carga para el viaje era una enorme mochila sin huecos libres en el interior y a lo sumo complementada con un portátil colgado al hombro y colgada también, a estilo de medalla con cadena, una pequeña bolsa con unos billetes de la divisa del país receptor y una tarjeta de crédito con límite de cargo previamente establecido. Si les iba bien, podían quedarse, pero no era su fin. Pronto regresarían a su país donde se les abrirían todas las puertas para introducir a través de ellas sus experiencias y conocimientos adquiridos en su país adoptivo.
Pero algo ha cambiado en muy poco tiempo. Nuestros jóvenes ya no se marchan en grupo, sino uno a uno. Una cadena de acontecimientos en nuestra sociedad les ha dejado sin la posibilidad de encontrar trabajo en su patria. Estuvieron allí, en aquel país del recuerdo hace unos años, y quizá dejaron algún vínculo que les informa de que pueden encontrar algún trabajo con el que abrirse paso en su nueva etapa. No ganarán mucho, eso es seguro, pero podrán supervivir con cierta facilidad. Al fin y al cabo, aquí en su país no hay trabajo.
Buscan vuelos baratos y se van sin celebración alguna. Es como un manantial constante de savia que se desperdicia del acuífero de nuestro país y corre por un cauce que la lleva a países donde será mejor aprovechada. Nadie no afectado directamente por esta evacuación lenta aprecia esta emigración, ni siquiera los gobernantes que incluso hablan de leyendas urbanas tratando de minorar el efecto devastador de la huida del talento joven.
Con ellos también se van otras esperanzas, las de sus padres y la de toda una sociedad que ve cómo sus jóvenes han perdido lo mejor de su vida aprendiendo ¿y para qué?
Dejan atrás una sociedad gobernada sin principios, sin ética ni moral, preocupada y ocupada exclusivamente de su beneficio partidista, individual y de sus allegados, habiendo sido capaces de anteponer sus intereses a los de sus compatriotas y Patria, permitiendo ahora, incluso obligando con su desacertado obrar, a que se consolide la evacuación del mejor patrimonio que tiene un país que es el talento de sus mejores y más preparados jóvenes. A esta sociedad siempre la quedará la carga de no haber puesto a tiempo remedio a esta sangría intelectual.
Y mientras tanto, quienes trabajan, continúan exigiendo mejoras para sus grupos privilegiados que conservan una ocupación, sin querer renunciar a un bienestar social injusto, dado que el reparto del trabajo no es equitativo.
Una sociedad que permite el éxodo de su mejor activo sin poner remedio ante la pasividad de quienes están obligados a corregir y generar ilusión a estos jóvenes, me da la impresión que pronto tendrá que arrepentirse de esta inanición. No es aún excesivamente tarde para que la sociedad civil reaccione y exija acuerdos de gobierno para que todos juntos busquen la solución a este desvanecimiento de la inteligencia. Islandia lo ha conseguido.
domingo, 15 de enero de 2012
PAIS EN REPOSO. MI TIERRA DE CAMPOS
NO PUBLICADO
¿a que viene tanta resignación y tanto silencio de tus gentes? ¿es acaso consecuencia del exceso de orgullo de los hijos de esta tierra ?
Los pobladores de esta tierra de campos, llevan tres siglos sufriendo las calamidades de moros y cristianos que realizaron en él sus más sangrientas guerras. Fue campo de batalla para guerreros que pelearon en los bandos de León o Castilla en la Reconquista. Los nobles que luchaban entre sí, escogieron también esta región como campo de sus ambiciones. En el período más reciente fue convertido en moneda de cambio por los gobernantes de turno para situar la nación española dentro de Europa, sacrificando hasta límites inimaginables sus únicos soportes de ingresos económicos, es decir la agricultura y la ganadería.
Su raza es un complejo de estirpes entremezcladas, por lo que se hace imposible establecer la realidad étnica de sus habitantes. De todas formas, una serie de caracteres, costumbres y modo de vivir, diferencian a sus habitantes de otros dentro del territorio español. Los cambios extremos de temperatura y las circunstancias climatológicas, han desarrollado la dureza de carácter, a la vez que han formado una piel dura y seca en sus cuerpos. Cualquier observador, podría sacar conclusiones de esta gente y asimilar su carácter con los parajes donde habitan, en los que nada sonríe a la vista, porque la ternura de la tierra está muy profunda y sin embargo la alegría del cielo está excesivamente alta.
La parca palabra franca y ruda de sus habitantes, expresa la seriedad de su pensamiento. La desconfianza es la característica más representativa de su temperamento, lo cual al igual que el caldo de gallina, nunca ha hecho daño a nadie. El esquema ideológico es el suyo propio, quizá debido a la uniformidad a la que están acostumbrados sus habitantes entre el cielo y la tierra que les rodea. A la verdad llega directamente y de forma directa, sin recovecos. Ortega y Gasset decía que aquí la hombría no se mide por lo que son capaces de hacer los individuos, sino por lo que pueden aguantar y por lo que son capaces de dejar de hacer.
Se han acostumbrado sus gentes a encerrarse en su orgullosa pobreza, a no exigir lo que se les promete y a desconfiar también de quién hace promesas. No es extraño comprender que amen tanto a su tierra quizá por haber visto como se ha dado su sangre tantas veces por ella. Una tierra que quizá no valga dinero, pero su forma de vivir les hace dignos, además de tener algo de sublime y de amable. Quienes han vivido en esta tierra arcillosa, quienes la han padecido se han descompuesto gritando su miseria, viviendo sus cien días naturales de heladas y ochenta y cinco de lluvias anuales .Por ello nada tiene de extraño que a cualquiera de nosotros cuando hablamos de ella, se nos vaya la mano hasta tal punto que los ajenos a este profundo significado nos lleguen a calificar de resentidos estúpidos. Solamente los poetas pagados han sido capaces de fabricar hermosas metáforas sobre un país que no acepta ninguna, antes bajo el sueldo de nobles ricachos y ahora calentando los oídos a los politicastros de turno.
La evidencia se muestra traspasando ligeramente las fronteras de nuestra región. Han sufrido nuestros antepasados una situación de injusticia global. Quienes se aprovechaban de esta situación, lo hacían porque sabían que solo correrían peligro si el pueblo de tierra de campos despertara, pero se aseguraban de que esto no sucedería, pues ya procuraban adormecer a sus gentes con embustes y envenenarlo con relaciones de crímenes, hasta que se pudrieran al sol como cadáveres insepultos.
Ha visto en su larga historia como el hacha acabó con sus bosques, la filoxera terminó con sus vides, y en la actualidad como los cultivos se presupuestan y se programan desde una centro político-económico a miles de kilómetros que se llama Europa, y aunque la comunicación por carretera y ferrocarril ha mejorado, no lo ha hecho así la moderna maquinaria de alta velocidad y la nueva tecnología, que continúa situando este país en subdesarrollado. Esta región sin fronteras naturales, delimitada por una línea divisoria imaginaria, ha llegado a convertir alguna de sus iglesias románicas en palomares, de sus castillos se han llevado piedras para utilizarlas como mojones o para pavimentar calles de otras regiones, las pinturas, esculturas y los frescos han sido llevados a museos de otros países. Los jóvenes se han ido por su propio pie y los mayores quieren morir donde han nacido. Disminuye el crecimiento vegetativo y el resultado es que mueren más que nacen. En definitiva tierra de campos es un país de viejos, de niños que esperan el día de su marcha para regresar solo a enterrar a sus mayores.
La tierra es ahora monótona y desnuda, de la que brotan cardos y mielgas en sus barbechos, sin árboles, sin césped, sin pastos, sin ganados, sin huertos, sin apenas pájaros que vuelen su cielo ni picoteen sus rastrojos, habiendo desaparecido las especies más representativas como la abubilla.
En remotas épocas se cree que tierra de campos poseía los mejores bosques de España. El ganado que hoy está ausente de esta tierra, vivió saneando economías y engordando a los habitantes de otras regiones españolas. A principios del siglo XIX. una sola familia Los Benavides, poseía cuarenta mil cabezas de ganado ovino en Villarcázar de Sirga. Quizá hoy en toda la provincia no se encuentre una cifra semejante. La industria hoy es inexistente, donde no hace mucho eran famosas las hilaturas y curtidores de algunas localidades de tierra de campos. Y ¿Qué decir de los viñedos. El término Municipal de Santillana de Campos, poseía 32 viñedos en el año 1925. De ello, solo han quedado algunas bodegas sin vino propio como recuerdo de lo que existió, mientras en otras tierras de Castilla, han hecho realidad el sueño de nuestros antepasados con sus elaboraciones de vino Rivera de Duero, Toro, Rueda, Valdevimbre, Cigales, e incluso uno de los más afamados del mundo: Vega Sicilia. ¿a que se debió esta desaparición de nuestros viñedos? ¿Qué presiones existieron para que los cupos existentes se trasladasen a otras tierras?
No podemos buscar culpables de esta situación actual en nuestros mayores, pues en la historia reciente, nuestros antepasados inmediatos, harto han sufrido para sobrevivir y sacar adelante la prole en este ambiente hostil y sin medios suficientes, donde todos los movimientos económicos iban en su contra. A ellos solo podemos admirarles y darles el reconocimiento a su resignación y esfuerzo para sobrevivir en este entorno tan poco propicio y en una sociedad esmerada en esquilmar su patrimonio. Nosotros, nuestra generación, tampoco podemos arrepentirnos de haber optado bien por nuestro propio convencimiento u obligados por la situación de futuro incierto que se nos ofrecía, el haber tenido que emigrar a otras tierras,
La responsabilidad nuestra nos llega ahora, a los que ya tenemos esa edad imprecisa que para los niños somos ya viejos y para los mayores somos aún jóvenes. Nuestra primera obligación es reconocer la situación real para poderla corregir con nuestra propia voluntad y especialmente con acciones programadas de lucha para situar nuestra patria chica en el lugar que le corresponde por su historia y por el valor que ha añadido a otras regiones, anteponiendo incluso su propio bienestar por el de las demás regiones.
No es suficiente venir a esta tierra como turistas a su propia patria, ni como emigrantes arrepentidos. Se trata de reivindicar con fuerza lo que queremos de ella para el futuro. Cada uno de nosotros puede sensibilizarse con la situación y tratar de preparar una forma de vida tal que nuestros descendientes no tengan que culparnos de no haber puesto el remedio aún tardío para evitar la desertización total de este país.
Hemos de tratar de volver a ver en nuestros pueblos que los corrales tengan materia orgánica y no cemento, las eras vacías y sin vegetales convertirlas en huertos con frutas y hortalizas, transformar nuestras plazas en jardines florecientes, que nuestros quiciales de las puertas vuelvan a adornarse con tiestos y fundamentalmente plantar árboles en esas tierras improductivas y abandonadas a la erosión de la climatología
Hemos de ayudar a nuestros jóvenes para que reinventen la industria y la ganadería en Tierra de Campos, así como para que vuelvan las bodegas a tener vino de la tierra.
Conseguir que los políticos conozcan su existencia, aunque sea a base de presiones hostiles.
Hemos de hacer cuanto no han podido hacer nuestros mayores en su época, dado que tenían otras prioridades a conseguir dentro de la escalas de Maslow.
Hemos de utilizar los medios de comunicación modernos y tratar de hacer valer con insistencia y valor cuanto esta tierra ha tenido y tratar de restablecer su grandeza, sin odios ni rencores, pero haciendo valer cuanto esta tierra ha aportado y está aportando a la subsistencia de esta nación de España, dando a conocer su estado de abandono al que ha sido sometida y la injusticia tratada en todas las etapas anteriores desde su propia existencia como tierra de campos.
Hemos de volver a implantar nuestras costumbres abandonadas, nuestras canciones antiguas, nuestras palabras y frases que usaban nuestros antepasados, incluso no permitir que palabras tan ricas como bodegas, se transformen en chocos, consecuencia del mal uso de nuestra propia palabra. En definitiva, tenemos una cultura propia y rica, que no podemos abandonar ni modificar con modernismos traídos de otros lugares cuya historia nada tiene que ver con la realidad que nos aplasta.
Hemos de hacer valer cuanta historia nos corresponde, sin cesiones ni concesiones por conceptos nacionalistas, abanderando nuestro territorio como la posible salvación de los malos tiempos que se avecinan en los pueblos y ciudades más progresistas en esta nueva etapa de crisis crónica en la que nos han metido los gobiernos con inversiones desorbitadas y fuera de parámetros de prudencia a cambio de favores a los gobernantes de turno para seguir esquilmando la nación con sus embustes y mentiras.
Puede ser una utopía, pero la utopía es el sueño de los inconformistas, entre los que me encuentro cuando trato de la tierra que me vio nacer y que tanto amo.
Fernando de la Hoz Elices
jueves, 12 de enero de 2012
Redes sociales que nos convierten en insociables
http://www.lne.es/opinion/2012/01/12/redes-sociales-convierten-insociables/1182660.html
FERNANDO DE LA HOZ ELICES A principios de cada año solemos hacer un aluvión de buenas intenciones, incluso compromisos con nosotros mismos para llevar a cabo cuantas ideas dejamos pendientes el año finalizado, y siempre en la base de no perder comba en las innovaciones existentes.
A mí me ha tocado este año comprometerme con la tecnología, pues aunque es cierto que para mi edad no estoy del todo dejado en estas lides, mis hijos me han convencido de que no debo quedarme sólo con el twitter, facebook, blog, linkedin y Whatsapp, pues si me conformo, puedo llegar a ser un analfabeto tecnológico al finalizar el presente año 2012.
Así, con la buena intención del nuevo año, me pongo manos a la obra y trato de informarme por dónde debo continuar para que no me pase lo que mis hijos auguran si me abandono en los medios tecnológicos.
Cae en mis manos un artículo reciente del «Diario Negocio», que establezco como base de la actualización en mi aprendizaje. El artículo establece el top 10 para las empresas, imprescindible para estar al día al nivel ejecutivo que considero que debo estar.
Me pongo manos a la obra y a actualizarme. Inicio con el «I nigma» que me introduce en los códigos QR. Descargo en mi HTC Sensation el programa Viver que me permite hablar por el 3G o el Wifi. El Dropbox me transforma a las nubes las bases de datos del escritorio. El Evernote me permite sincronizar todos los documentos, fotos, archivos, etcétera. Pongo gran interés en el programa Scan2pdf que deja el escáner a la altura del fax, es decir, obsoleto. El Vlingo va a permitir que los smartphones asociados en la empresa despeguen. No puedo dejar de incorporar el Thisngs, que será una de las mejores soluciones a la gestión de las tareas. Para la gestión de clientes y cuentas, incorporo el Salesforce Crm mobile. Con el Angry Birds me relajaré para incrementar la productividad, y finalmente descargo el programa Hoot Suite, que me va a permitir interactuar con los programas llamados sociales.
Actualizo también programas de uso de GPS, Viajes, Banca, Geolocalización, Facturas y tareas y los llamados Social Media Marketing.
Ayer, primer día de mi innovado progreso tecnológico, me di un paseo por el muro orgulloso de mis avances informáticos y observo que la mayoría de las personas con las que me cruzo van todas con el móvil encendido tecleando en su escritorio o hablando por teléfono, absortos a la belleza de las olas y al relajante ruido del mar.
Me paro con un amigo a quien hacía mucho tiempo que no veía. Nos intercambiamos los saludos y comentarios de cortesía y rigor y me contó cómo había establecido un gran círculo de amigos a través de las redes sociales. Estaba muy contento con ello, pues había abierto su abanico social en todo el mundo con desconocidos y se relacionaba con ellos sólo a través de internet.
Cuando le pregunté por su mujer, hijos y demás familia me contestó que no tenía apenas relación con ellos. Se había quedado sin tiempo para atenderlos con tantas nuevas amistades lejanas, pues le exigían presencia física, cariño cercano y hasta comunicación verbal directa, lo cual no estaba dispuesto a conceder desde que existen redes sociales que no exigen este tipo de esclavitudes tradicionales...
Apagué mi teléfono, me fui a casa y establecí nueva intención para el año 2012. Innovación sí, pero para uso del progreso, no del regreso al aislamiento en la caverna.
Redes sociales que nos convierten en insociables
Los riesgos del abuso de las nuevas tecnologías, que conducen a la incomunicación
A mí me ha tocado este año comprometerme con la tecnología, pues aunque es cierto que para mi edad no estoy del todo dejado en estas lides, mis hijos me han convencido de que no debo quedarme sólo con el twitter, facebook, blog, linkedin y Whatsapp, pues si me conformo, puedo llegar a ser un analfabeto tecnológico al finalizar el presente año 2012.
Así, con la buena intención del nuevo año, me pongo manos a la obra y trato de informarme por dónde debo continuar para que no me pase lo que mis hijos auguran si me abandono en los medios tecnológicos.
Cae en mis manos un artículo reciente del «Diario Negocio», que establezco como base de la actualización en mi aprendizaje. El artículo establece el top 10 para las empresas, imprescindible para estar al día al nivel ejecutivo que considero que debo estar.
Me pongo manos a la obra y a actualizarme. Inicio con el «I nigma» que me introduce en los códigos QR. Descargo en mi HTC Sensation el programa Viver que me permite hablar por el 3G o el Wifi. El Dropbox me transforma a las nubes las bases de datos del escritorio. El Evernote me permite sincronizar todos los documentos, fotos, archivos, etcétera. Pongo gran interés en el programa Scan2pdf que deja el escáner a la altura del fax, es decir, obsoleto. El Vlingo va a permitir que los smartphones asociados en la empresa despeguen. No puedo dejar de incorporar el Thisngs, que será una de las mejores soluciones a la gestión de las tareas. Para la gestión de clientes y cuentas, incorporo el Salesforce Crm mobile. Con el Angry Birds me relajaré para incrementar la productividad, y finalmente descargo el programa Hoot Suite, que me va a permitir interactuar con los programas llamados sociales.
Actualizo también programas de uso de GPS, Viajes, Banca, Geolocalización, Facturas y tareas y los llamados Social Media Marketing.
Ayer, primer día de mi innovado progreso tecnológico, me di un paseo por el muro orgulloso de mis avances informáticos y observo que la mayoría de las personas con las que me cruzo van todas con el móvil encendido tecleando en su escritorio o hablando por teléfono, absortos a la belleza de las olas y al relajante ruido del mar.
Me paro con un amigo a quien hacía mucho tiempo que no veía. Nos intercambiamos los saludos y comentarios de cortesía y rigor y me contó cómo había establecido un gran círculo de amigos a través de las redes sociales. Estaba muy contento con ello, pues había abierto su abanico social en todo el mundo con desconocidos y se relacionaba con ellos sólo a través de internet.
Cuando le pregunté por su mujer, hijos y demás familia me contestó que no tenía apenas relación con ellos. Se había quedado sin tiempo para atenderlos con tantas nuevas amistades lejanas, pues le exigían presencia física, cariño cercano y hasta comunicación verbal directa, lo cual no estaba dispuesto a conceder desde que existen redes sociales que no exigen este tipo de esclavitudes tradicionales...
Apagué mi teléfono, me fui a casa y establecí nueva intención para el año 2012. Innovación sí, pero para uso del progreso, no del regreso al aislamiento en la caverna.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
La luz de la música joven
http://www.lne.es/opinion/2011/12/21/luz-musica-joven/1174014.html
FERNANDO DE LA HOZ ELICES No puedo ocultar mi satisfacción. El domingo día 18, asistí junto con Conchita (mi mujer) a un concierto de música en el teatro Jovellanos. Se trataba de un concierto incluido en el catálogo de compositores asturianos, dentro del ciclo de jóvenes. No podíamos faltar, se trataba de Eduardo García Salueña al piano.
Hacía tiempo que no lo veía, pero me siguió pareciendo el mismo de siempre, aquel chaval que tuve la oportunidad de conocer y admirar ya entonces por sus trabajos, cuando desde el Ateneo Jovellanos nos habíamos impuesto dinamizar el apoyo a los jóvenes para rejuvenecer su estructura.
Bajo su responsabilidad por delegación y supervisión de Paco Santamaría y mía, directivos entonces del Ateneo Jovellanos, Eduardo dirigió un programa de Música Joven, con un éxito inimaginable gracias a su talento, ganas, valor, trabajo, esfuerzo y sobre todo paciencia. Este programa, novedoso en cuanto a organización y contenido, tuvo seguidores adictos a sus charlas, conferencias y conciertos especiales, que hoy en día aún lo recuerdan como pude comprobar en el patio de butacas del teatro Jovellanos el pasado domingo.
Una señora que aplaudía intensamente desde mi butaca colindante me dijo al final del concierto que había nacido una estrella. No pude por menos que decirle que la estrella ya había nacido allá en el año 2005 en el Ateneo Jovellanos, sólo que ahora se empezaba a ver su luz.
El folleto que a la entrada del teatro nos entregaron me produjo un sobresalto al leer su amplio currículum para tan poca edad. Allí constaba en sus inicios su colaboración con el Ateneo Jovellanos. Esa colaboración tan poco reconocida a aquel grupo de jóvenes que entonces tanto dieron por esa institución dirigiendo actividades de música, cinefórum, premios primavera, dinámicas de grupo y otras muchas, con el ánimo de dinamizar y cambiar la faz de un Ateneo viejo y obsoleto, de los cuales casi todos están triunfando en sus profesiones paralelas a las tareas de colaboración que tenían asignadas entonces.
No voy a recordar ahora el escaso reconocimiento a estos jóvenes entonces, salvo la parte imputable a quienes sólo hacen valer los actos que protagonizan directamente o les facilitan protagonismo personal, despreciando o dejando en el vacío de la inexistencia lo que otros realizan.
Lo importante ahora es que Eduardo, en la música, ya tiene luz propia, y para quienes le hemos aportado en algún momento apoyo supone un orgullo. Estoy seguro de que también el Ateneo Jovellanos -donde inició su colaboración- escribirá algún día su nombre en letras mayúsculas, pues sabido es que, con independencia de las personas que las rigen, las instituciones permanecen.
Mi enhorabuena, Eduardo, por tus obras compuestas con las que nos hiciste pasar una velada muy grata, especialmente por las de entrada y cierre: Termositón.
La luz de la música joven
El talento de Eduardo García Salueña y sus inicios de chaval en el Ateneo Jovellanos
Hacía tiempo que no lo veía, pero me siguió pareciendo el mismo de siempre, aquel chaval que tuve la oportunidad de conocer y admirar ya entonces por sus trabajos, cuando desde el Ateneo Jovellanos nos habíamos impuesto dinamizar el apoyo a los jóvenes para rejuvenecer su estructura.
Bajo su responsabilidad por delegación y supervisión de Paco Santamaría y mía, directivos entonces del Ateneo Jovellanos, Eduardo dirigió un programa de Música Joven, con un éxito inimaginable gracias a su talento, ganas, valor, trabajo, esfuerzo y sobre todo paciencia. Este programa, novedoso en cuanto a organización y contenido, tuvo seguidores adictos a sus charlas, conferencias y conciertos especiales, que hoy en día aún lo recuerdan como pude comprobar en el patio de butacas del teatro Jovellanos el pasado domingo.
Una señora que aplaudía intensamente desde mi butaca colindante me dijo al final del concierto que había nacido una estrella. No pude por menos que decirle que la estrella ya había nacido allá en el año 2005 en el Ateneo Jovellanos, sólo que ahora se empezaba a ver su luz.
El folleto que a la entrada del teatro nos entregaron me produjo un sobresalto al leer su amplio currículum para tan poca edad. Allí constaba en sus inicios su colaboración con el Ateneo Jovellanos. Esa colaboración tan poco reconocida a aquel grupo de jóvenes que entonces tanto dieron por esa institución dirigiendo actividades de música, cinefórum, premios primavera, dinámicas de grupo y otras muchas, con el ánimo de dinamizar y cambiar la faz de un Ateneo viejo y obsoleto, de los cuales casi todos están triunfando en sus profesiones paralelas a las tareas de colaboración que tenían asignadas entonces.
No voy a recordar ahora el escaso reconocimiento a estos jóvenes entonces, salvo la parte imputable a quienes sólo hacen valer los actos que protagonizan directamente o les facilitan protagonismo personal, despreciando o dejando en el vacío de la inexistencia lo que otros realizan.
Lo importante ahora es que Eduardo, en la música, ya tiene luz propia, y para quienes le hemos aportado en algún momento apoyo supone un orgullo. Estoy seguro de que también el Ateneo Jovellanos -donde inició su colaboración- escribirá algún día su nombre en letras mayúsculas, pues sabido es que, con independencia de las personas que las rigen, las instituciones permanecen.
Mi enhorabuena, Eduardo, por tus obras compuestas con las que nos hiciste pasar una velada muy grata, especialmente por las de entrada y cierre: Termositón.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Se busca trabajo, no puesto de trabajo
http://www.lne.es/opinion/2011/12/09/busca-trabajo-puesto-trabajo/1168378.html
FERNANDO DE LA HOZ ELICES Algo muy importante se está moviendo en el mundo laboral. El empleador y el empleado quizá sean términos que quedarán en el olvido en la tercera revolución industrial, para dar paso a una relación contractual empresa-profesional por unos servicios y contraprestaciones acordados.
Tendremos que acostumbrarnos a defender el trabajo en lo sucesivo, no el puesto de trabajo. Éste fue implantado en el proceso de organización que establecía las distintas tareas en el sistema productivo, al que hizo referencia Frederick Winslow Taylor, pero ¿tiene sentido en la actualidad?
Los puestos de trabajo se agrupaban según la función que desempeñaban en las organizaciones: ventas, administración, sistemas, directivos, técnicos, etcétera. A su vez, todas estas formas de agrupar los puestos de trabajo permitían realizar tareas relativamente complejas, como, por ejemplo, definir competencias o requisitos técnicos o de experiencia para cada grupo de puestos de trabajo.
Todo ello permitía llevar a cabo valoraciones de puestos de trabajo, asignando a cada uno una banda salarial en función de lo que se estimaba su valor en el mercado laboral, incluso se determinaban sus remuneraciones en convenios colectivos, pudiendo además identificarlos con perfiles, es decir, definiendo el contenido teórico ideal de un puesto de trabajo determinado. Servían además estas agrupaciones para gestionar el rendimiento, identificar necesidades formativas y motivar a los profesionales, bajo la premisa de que el puesto de trabajo era estable y potencialmente permanente.
En las empresas y las organizaciones se describían los puestos de trabajo asignándoles unas tareas más o menos detalladas que intentaban reflejar el quehacer diario de la persona que lo realizaba, formando parte incluso del reglamento de régimen interno de la empresa. Hoy en día, si queremos identificar el estado evolutivo de una empresa en materia de gestión de personas, no tenemos más que echar un vistazo a su estructura y observar que cuanto más detalladas sean las descripciones de los puestos de trabajo más atrasada está la organización si queremos valorarla en la evolución del conocimiento.
Ahora, en la situación actual, es absurdo seguir hablando de puestos de trabajo, porque la naturaleza del trabajo ha cambiado. Lo que tiene sentido es hablar de proyectos desde una perspectiva cotidiana y especialmente adaptando el quehacer a la necesidad de cada momento de la organización, en la que la movilidad funcional no tenga más cortapisas que la del conocimiento y no la voluntariedad. También hay que advertir dentro de la evolución del trabajo la desaparición de la exclusividad, al menos como requisito habitual. Ahora el empleado debe comprometerse en exclusiva con el empleador, es decir, tiene un único proveedor de trabajo. En lo sucesivo, un proyecto y no un puesto de trabajo, desarrollará una tarea de una empresa o de varias, gestionará cuentas de varias empresas y, en general, serán profesionales prestando servicios a profesionales o a organizaciones.
El mercado laboral futuro traerá una relación profesional-empresa que abandonará el dominio empresarial para dar paso al diálogo entre marcas-empresas-personas en busca de resultados. Se trata de una oportunidad para resolver los problemas causados por la excesiva especialización, la atomización y la falta de sentido de los puestos de trabajo de hoy, mediante la recuperación de la autonomía y de la responsabilidad.
Ya no tendrá sentido hablar de perfiles adaptados al trabajo a realizar, porque éstos pasarán a ser algo mucho más complejo, rico, variado y dinámico. Las personas tendrán que aprender durante toda la vida y, en consecuencia, su perfil estará en constante evolución.
Cambiará el mercado de trabajo, evolucionará la remuneración de los profesionales y se transformarán las empresas. Lo que importa ahora es entender que el puesto de trabajo como tal, definido y limitado a tareas específicas dentro de una empresa, desaparecerá y cuanto antes nos adaptemos, mejor. Sólo queda esperar que lo entiendan todos los actores sociales y empresariales, cuanto antes, y se refleje en las nuevas relaciones laborales.
Se busca trabajo, no puesto de trabajo
La reorganización del mercado laboral que se avecina
Tendremos que acostumbrarnos a defender el trabajo en lo sucesivo, no el puesto de trabajo. Éste fue implantado en el proceso de organización que establecía las distintas tareas en el sistema productivo, al que hizo referencia Frederick Winslow Taylor, pero ¿tiene sentido en la actualidad?
Los puestos de trabajo se agrupaban según la función que desempeñaban en las organizaciones: ventas, administración, sistemas, directivos, técnicos, etcétera. A su vez, todas estas formas de agrupar los puestos de trabajo permitían realizar tareas relativamente complejas, como, por ejemplo, definir competencias o requisitos técnicos o de experiencia para cada grupo de puestos de trabajo.
Todo ello permitía llevar a cabo valoraciones de puestos de trabajo, asignando a cada uno una banda salarial en función de lo que se estimaba su valor en el mercado laboral, incluso se determinaban sus remuneraciones en convenios colectivos, pudiendo además identificarlos con perfiles, es decir, definiendo el contenido teórico ideal de un puesto de trabajo determinado. Servían además estas agrupaciones para gestionar el rendimiento, identificar necesidades formativas y motivar a los profesionales, bajo la premisa de que el puesto de trabajo era estable y potencialmente permanente.
En las empresas y las organizaciones se describían los puestos de trabajo asignándoles unas tareas más o menos detalladas que intentaban reflejar el quehacer diario de la persona que lo realizaba, formando parte incluso del reglamento de régimen interno de la empresa. Hoy en día, si queremos identificar el estado evolutivo de una empresa en materia de gestión de personas, no tenemos más que echar un vistazo a su estructura y observar que cuanto más detalladas sean las descripciones de los puestos de trabajo más atrasada está la organización si queremos valorarla en la evolución del conocimiento.
Ahora, en la situación actual, es absurdo seguir hablando de puestos de trabajo, porque la naturaleza del trabajo ha cambiado. Lo que tiene sentido es hablar de proyectos desde una perspectiva cotidiana y especialmente adaptando el quehacer a la necesidad de cada momento de la organización, en la que la movilidad funcional no tenga más cortapisas que la del conocimiento y no la voluntariedad. También hay que advertir dentro de la evolución del trabajo la desaparición de la exclusividad, al menos como requisito habitual. Ahora el empleado debe comprometerse en exclusiva con el empleador, es decir, tiene un único proveedor de trabajo. En lo sucesivo, un proyecto y no un puesto de trabajo, desarrollará una tarea de una empresa o de varias, gestionará cuentas de varias empresas y, en general, serán profesionales prestando servicios a profesionales o a organizaciones.
El mercado laboral futuro traerá una relación profesional-empresa que abandonará el dominio empresarial para dar paso al diálogo entre marcas-empresas-personas en busca de resultados. Se trata de una oportunidad para resolver los problemas causados por la excesiva especialización, la atomización y la falta de sentido de los puestos de trabajo de hoy, mediante la recuperación de la autonomía y de la responsabilidad.
Ya no tendrá sentido hablar de perfiles adaptados al trabajo a realizar, porque éstos pasarán a ser algo mucho más complejo, rico, variado y dinámico. Las personas tendrán que aprender durante toda la vida y, en consecuencia, su perfil estará en constante evolución.
Cambiará el mercado de trabajo, evolucionará la remuneración de los profesionales y se transformarán las empresas. Lo que importa ahora es entender que el puesto de trabajo como tal, definido y limitado a tareas específicas dentro de una empresa, desaparecerá y cuanto antes nos adaptemos, mejor. Sólo queda esperar que lo entiendan todos los actores sociales y empresariales, cuanto antes, y se refleje en las nuevas relaciones laborales.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)